TU MIRADA ME HACE GRANDE :)
"No hay ninguna mentira en este mundo que
prefiera a la verdad"

sábado, 23 de octubre de 2010

MALDITA NEREA EN QUÉ...

Hay muchas formas de empezar una crónica que narre lo que Maldita Nerea consiguió el jueves en el Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid. Quien esto escribe, humildemente, ha optado por la más sincera: repartiendo una sonora, aunque virtual, colleja.
No, no es para Jorge Ruiz, ni mucho menos. Tampoco para el resto de la 'troupe' de Maldita Nerea, faltaría más. El 'palo' se lo merecen todos los demás. Las emisoras de radio que ahora definen a esta banda como una 'revelación' ignorando que llevan una década de carrera. Los locutores de esas mismas radios que presumen de colegueo con Jorge Ruiz después de años ninguneándolo cuando tocaban en locales y sus discos no se vendían como rosquillas.
Los sponsors que ahora se les rifan, las discográficas que les dejaron ir, e incluso los periodistas que en todo este tiempo no supieron ver que la tortuga de Maldita Nerea era lenta y sabia, pero que tarde o temprano alcanzaría su destino. Para todos aquellos que ahora descubren a este fenómeno del pop nacional, sólo cabe decir dos cosas: un 'ya os vale' y un 'bienvenidos a la fiesta'.

Porque lo q el jueves se vivió en el Palacio de los Deportes fue precisamente eso, una fiesta. La fiesta de un sueño cumplido con más de 15.000 almas llenando un recinto en el que sólo los grandes consiguen colgar el 'no hay entradas'. "Sé que cuando tenga que saltar al escenario, iré acojonado", admitió a Qué.es el propio Jorge días antes de ofrecer el macroconcierto de su vida. Su cifra habitual de oyentes no supera los 2.000 espectadores, más por una cuestión de recintos que por falta de seguidores. Anoche multiplicó varias veces esa cifra. Normal que sintiera miedo.

Pero le duraría poco, al ver el cariño y la devoción que le profesaban los allí congregados.Sobre esos espectadores, organizados de atrás hacia adelante, cabe destacar dos cosas. Una, cómo los treintañeros y universitarios, mucho más numerosos de lo que pudiera pensarse en un primer momento, cedieron los primeros puestos frente al escenario y se arremolinaron en la zona trasera o las gradas, para disfrutar de Maldita Nerea con calma y sin empujones. Otra, que junto al coso se agolpaba la chiquillada teen.

Decenas y decenas de chavales entre 15 y 20 años, arrejuntados en grupos mixtos (Maldita Nerea ha conseguido seducir por igual a chicos y chicas, todo un milagro en esto de los grupos pop nacionales destinados al griterio femenino), armados con Iphones y Blackberries para iluminar la fiesta y entregados a la juerga como si de una noche de sábado se tratara. Al fin y al cabo, se despachaba alcohol, se fumaba en masa y hasta hubo alguno conato de pelea por un 'quitatequemepongoyo'.

Como en los Bajos de Argüelles, pero en la zona de Goya. Muchos pensarán que claro, vista la concurrencia, no cabe más que pensar que Maldita Nerea es el fenónemo adolescente de este año, que son el grupito de moda que cuatro iluminados han querido promocionar y que son flor de un día hasta que llegue el próximo fenónemo. Puede que lleven razón. Maldita Nerea son eso. Pero también mucho más. La demostración es empirismo puro: si al caer el telón empiezan a corearse las canciones de Jorge Ruiz y compañía como si fuera la lista de preposiciones, es que aquí hay más tela cortada que un simple hit de radiofórmula.Y no, no vale agarrarse al 'se habrán estudiado el disco'. "Por el miedo a equivocarnos", el tema que abrió el recital, sí sonó en radios y puede que alguno la conociera. Igual que 'Se está haciendo tarde', otro de los primeros temas en caer.

¿Pero y que pasa con el resto? ¿Qué pasa cuando 'Piedra, papel o tijera', 'Su película' o 'Después de todos estos años', canciones que nunca han sido singles, se corean al mismo nivel de potencia pulmonar? ¿Y 'La raya', 'Adiós' o 'Ninguno de dos'? Pues que se confirma lo que muchos no supieron ver. Maldita Nerea es un grupo de pop muy grande, de gran predicamento y enorme poder de convocatoria.
"Esta será una noche que no olvidaremos", exclamó Jorge sobre el escenario del Palacio de Deportes. Vestido de negro, camisa y pantalon vaquero, recordaba por su sencillez y discreción, más a un Iniesta del pop que a un astro estilo 'Iker Casillas'.Obviamente, los dos temas que causaron el delirio colectivo fueron 'El secreto de las tortugas' y 'Cosas que suenan a...'.

El primero sonó dos veces, a mitad del recital y como colofón al mismo, después de 22 canciones. El segundo, su actual single y una de las canciones de 2010 sin duda alguna, sirvió para cerrar la primera parte del concierto, antes de los bises. Después llegaría el momento íntimo de Jorge con su guitarra cantando 'Te hablaré' o 'Que no es verdad', la visita de Lagarto Amarillo para cantar 'Por eso' y una canción que sirvió de despedida antes de la repetición tortugosa, 'Tu mirada me hace grande'
.Gracias a estas canciones, perfectamente conocidas por su público, Maldita Nerea obró el milagro.

Con una puesta escena sobria tirando a escasa (podría decirse que la banda no quiso ampliar el juego de luces y focos que les acompaña en la gira 'No se lo digas a nadie... es un secreto'), con algunos problemillas de sonido propios de quien se enfrenta a un recinto tan grande por primera vez pero con entusiasmo y dedicación, la noche salió redonda para Jorge, los seguidores y hasta para la famosa tortuga. Lenta y segura, el animal de moda en el pop español se hizo por unas horas dueña del Palacio de los Deportes. Ahora, a superarlo.